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Para muchos este animal resulta desagradable por su apariencia tan similar a la de una rata. Otros la ven como depredadores que entran a sus huertos a acabar con sus siembras o a sus corrales a comerse a sus aves. Pero hay muchas otras personas que ven a las zarigüeyas como un animalito pequeño y original que podrían tener de mascotas. Vale, tal vez sea una moda, pero ¿estás seguro que puedes tener una zarigüeya como mascota? ¿Será feliz un marsupial de estos, en cautiverio? Vamos a averiguarlo, descubramos cómo se comporta una zarigüeya y si es recomendable tener una en casa.
La zarigüeya como mascota
Algunas personas se plantean tener una zarigüeya como mascota y si bien es posible, este no es un animal fácil para principiantes ni apto para cualquiera. La manera óptima de tener una zarigüeya de mascota es que vivas en América, que es su hábitat natural y tengas una granja o zona ajardinada con espacios abiertos y algunos árboles, De esta forma, el animal podrá disfrutar del aire libre algunas horas al día y hacer ejercicio al recorrer el lugar, subir a las ramas y cazar pequeños insectos.
Las zarigüeyas son animales salvajes, de hábitos nocturnos (juegan y comen por la noche) y carácter tímido aunque generalmente pacífico. Por eso, si quieres una como mascota ten en cuenta que la mayor parte del día la pasará durmiendo. Aunque si son criadas por un humano pueden llegar a ser muy cariñosas, este no es siempre el caso. Algunas personas adquieren zarigüeyas sin conocer bien su procedencia y acaban con animales no domesticados. Temerosos del humano, se ponen muy nerviosas ante nuestra insistencia de tocarlas y pueden llegar a ser agresivas o morder en algunos casos. Las zarigüeyas, por naturaleza sienten miedo de las personas y tiemblan o se ponen a la defensiva ante nuestra presencia.
Otro punto que debes tener en cuenta si vives en Europa, es que allí, este animal no es endémico. Es decir, no es posible encontrar estos animales en Europa de manera natural. Por eso, si decides tener una zarigüeya, deberás esterilizarla. Esta es la única manera de evitar que procree en caso de escaparse, de forma que no se convierta en un animal invasor fuera de su ecosistema.
Precauciones para tener una zarigüeya como mascota
Si quieres tener una zarigüeya como mascota exótica y cumples con las condiciones de espacio al aire libre con árboles, debes tomar en cuenta algunas precauciones:
- Alimenta a tu animal debidamente para evitar que se vaya a otras casas a hurgar en la basura o matar animales más pequeños. Las zarigüeyas son omnívoras y son capaces de matar pequeñas aves para alimentarse.
- Asegúrate de que no pueda escapar a casa de tus vecinos para no incomodarlos. Coloca una malla o verja tupida en las zonas por las que pudiera salir.
- Si tienes animales de granja que ellas puedan querer comer, como pollitos, asegura debidamente el corral de manera que no pueda abrirlo.
- Nunca reprendas a tu animal con maltrato físico, puede ponerse agresivo y llegar a morderte a causa del miedo.
- Esteriliza a tu zarigüeya, sobre todo si vives en un lugar donde estas no existen en estado salvaje en la naturaleza.
El carácter de las zarigüeyas domésticas
Si tienes una zarigüeya doméstica, es decir, criada por el humano o nacida y criada en cautividad, su carácter como mascota es excelente. Con los cuidados adecuados y tratadas con cariño y paciencia, son animales amorosos, dulces y mansos, que disfrutan de recibir caricias y pasar tiempo sobre el regazo o los brazos de sus dueños. Pueden llegar a estar muy apegados a su dueño, deseando todo el tiempo estar cerca de él.
Pero recuerda, la clave de esto es la manera en que el pequeño marsupial ha sido criado y la forma en que se le trata.
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Cuándo pueden volverse agresivas
Las zarigüeyas no son animales peligrosos generalmente, cuando se encuentran en su ecosistema huyen de las personas, no son sociables y no interactúan mucho entre ellos mismos, ni con otros animales. Las zarigüeyas pasan casi toda su vida adulta de forma solitaria, y solo se reúnen en época de celo para reproducirse.
Por lo tanto si compras o capturas una zarigüeya salvaje y la mantienes en un lugar que no cumpla con las debidas condiciones, el animalito se pondrá nervioso, hiperactivo y podrá atacar. Sobre todo si no ha sido criado por humanos. Sus patas son fuertes, con uñas que pueden arrancar la piel y sus dientes son muy afilados. No es conveniente permitir que estos animales se pongan nerviosos.
Otra cosa que puede suceder es que al ver al pequeño marsupial agresivo, que no es su intención hacer daño, sino hacer entender que no quiere estar en cautiverio, acabes «odiándolo» y lo más seguro es que lo abandones en cualquier lugar, tal vez en una zona urbana indebida. En este lugar lo condenarás a la muerte, ya sea porque lo atropelle un coche, lo ataque algún animal más grande o le den muerte pensando que es una rata.
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Hábitos y comportamientos de las zarigüeyas
Quizás ya lo pensaste y te encantaría tener una mascota exótica como una zarigüeya. Pero antes piensa si podrás cuidar de ella adecuadamente y si serás capaz de tener un animal domesticado y no uno cazado en la naturaleza, que se asuste de ti. Las zarigüeyas son animales silvestres, acostumbrados a andar por selvas y bosques, que no resisten bien el cautiverio. Cuando tenemos una mascota queremos hacerla feliz, y realmente poner en cautiverio a uno de estos pequeños marsupiales en un apartamento pequeño, no los hará felices.
Son animales con hábitos nocturnos, que acostumbran a dormir en cuevas, colgarse de los árboles y buscar su propia comida tanto en las ramas como en el suelo. Deambulan durante la noche buscando comida y duermen durante el día. Además, aun cuando las zarigüeyas son animales tímidos e inofensivos en su hábitat, tenerlos encerrados en una jaula puede tornarlos asustadizos, agresivos o hacer que intenten escapar.
Al escapar se convierte en un depredador para los vecinos, ya que entrará a sus casas a buscar comida, matar pájaros y buscar desechos en los basureros. El aspecto físico de estos animales no resulta agradable a todas las personas, por lo que al entrar a una casa desconocida, puede encontrar la muerte a manos de sus habitantes, al confundirlas con ratas gigantes. Por eso, este tema no debe tomarse a la ligera, y dado que es un animal un poco complicado, debemos sopesar todos los beneficios y posibles problemas de tener uno como mascota en casa.
Licenciado en Marketing y Gestion Comercial. Desde hace mas de 5 años me dedico a la generación de contenido de animales y mascotas. Soy un apasionado del mundo animal , siendo los roederes mi autentica pasión. Tengo hamsters, un hurón y recientemente uní a mi familia una cobaya adoptada.


