Cómo cuidar un Caracol mascota (alimentación, terrario) | Guía completa

Publicado 07/06/2019 - Actualizado: 07/01/2020

cómo cuidar un caracol

¿Te encantan los caracoles y quieres tener uno como mascota? ¡Excelente! Pero, déjame decirte que si tu idea es meterlo en una caja, darle de comer solo lechuga y olvidarte de él, morirá en poco tiempo. Si realmente eres un amantes de los animales y quieres que viva feliz y sano, hoy en PetDarling vamos a contarte cómo cuidar un caracol para que viva en tu casa como mascota.

Cómo cuidar un caracol 

Los caracoles son animales fáciles de mantener, ya que no requieren demasiados cuidados y solamente teniendo en cuenta unos cuantos puntos, podremos hacer que vivan con nosotros durante mucho tiempo. Estos son los principales cuidados de un caracol que tengas en casa como mascota:

  1. Para cuidar un caracol en casa lo primero que necesitarás es un terrario donde pueda vivir. Bastará una caja de plástico de unos 20 litros de capacidad, con agujeros en el techo para que tu caracol pueda respirar pero no pueda escapar. Si tienes varios caracoles, necesitarás un terrario más grande.
  2. Dentro del terrario colocaremos materiales naturales como rocas, ramas y hojas. Puedes colocar también un poco de tierra o substrato en el suelo y una concha de molusco marino, ideal para que tomen calcio de ella cuando quieran. Esta forma de enriquecimiento ambiental los hará sentirse cómodos en casa.
  3. La temperatura debe ser adecuada, ya que las heladas o el calor excesivo pueden matar a tu caracol. Por ello, guárdalo a temperatura ambiente, lejos del sol directo y de las corrientes de aire. También, aléjalos de la calefacción, ya que el exceso de calor podría secarlos demasiado.
  4. Mantén el nivel de humedad del terrario. Si notas que está muy seco, puedes utilizar un pulverizador para esparcir un poco de agua sobre el sustrato y sobre tu caracol. No abuses del agua, y sobre todo ten cuidado de no encharcar el substrato del terrario.
  5. La limpieza del terrario es muy importante si queremos evitar infecciones y enfermedades. Lo ideal es hacerlo a diario, retirando los excrementos con una pinza o una cucharilla que dedicaremos solo para eso. Además, al menos una vez por semana cambiaremos todo el sustrato del suelo por uno nuevo.
  6. Intenta sacar a tu caracol a pasear un rato cada día. Es decir, sácalo del terrario y deja que camine por un sitio seguro, que puede ser dentro de tu casa o en un espacio que hayas acotado para él en el jardín. De esta forma se entretendrá, obtendrá estímulos mentales y hará ejercicio, lo cual es importante para ellos.

como cuidar caracol mascota

Colocar tierra o substrato en el suelo del terrario es una buena idea, ya que si un caracol siente que necesita más humedad, se puede enterrar para absorberla. De esta forma, les estaremos ayudando a regular tanto su humedad como su temperatura, lo cual es una forma de protegerlos de las condiciones adversas. Recuerda que debes cambiar este sustrato semanalmente, para evitar que proliferen hongos y bacterias que podrían matar a tu caracol.

La dieta de un caracol doméstico

Para cuidar a un caracol adecuadamente y lograr que viva mucho tiempo, una alimentación adecuada es clave. Es un error muy común pensar que los caracoles comen solo lechuga y darles únicamente este tipo de alimento. Pues bien, si hacemos esto, crearemos en poco tiempo deficiencias nutricionales a nuestro caracol y pronto enfermará.

La dieta de un caracol mascota debe basarse en alimentos vegetales variados como lechuga, lechuga, repollo, brócoli, tomate y zanahoria. También debes darle trocitos de frutas bien lavadas, tales como fresas, manzana, pera, sandía, melón, moras o frambuesas. Si tienes acceso a un jardín, también puedes tomar tréboles, así como hojas y flores de diente de león, para alimentar a tu caracol. Serán una excelente golosina natural para ellos, eso sí, asegúrate de que están libres de pesticidas para no envenenar a tu caracol. Lava y seca muy bien toda la comida antes de dársela a tu caracol.

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Además deberás proporcionarle ocasionalmente algunos alimentos ricos en calcio, para que pueda formar su caparazón correctamente y no se le quede frágil, agrietado o quebradizo. Esto lo conseguirás con trozos de caliza natural o cáscara de huevo bien lavada y molida. Pero estos alimentos no son los únicos que puedes dar a tu caracol, mira en el siguiente link nuestra guía especializada en la alimentación del caracol:

> Descubre qué comen los caracoles domésticos en detalle (guía completa de frutas, verduras y alimentos ricos en calcio).

Conoce el comportamiento de los caracoles

El caracol es una mascota sociable, que se acostumbrará a tu presencia poco a poco. Es normal que si coges un caracol silvestre, esté retraído durante los 3 ó 4 primeros días, por la falta de costumbre a los humanos. Pero si lo tratas con paciencia y dulzura en poco tiempo se acostumbrará a ti, y estará muy confiado caminando por la mesa o por tu mano. Aunque un caracol puede vivir solo, algunas personas prefieren tener dos o tres caracoles pequeños conviviendo juntos en un terrario. Si este es tu caso, debes saber que lo más probable es que al cabo de un tiempo tus caracoles pongan huevos y críen.

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Los caracoles son animales nocturnos, que se alimentan durante la noche. Por eso, si ves que tu caracol pasa la mayor parte del tiempo durmiendo, es algo normal, solo está siguiendo sus biorritmos naturales. Además son animales herbívoros generalmente, aunque algunos caracoles sí pueden consumir ocasionalmente pequeños insectos o a otros caracoles de menor tamaño que ellos.

El caracol africano gigante como mascota

Hace unos años se puso de moda la tenencia del caracol gigante africano como mascota, cuyo nombre científico es Achatina Fulica. Estos animales pueden alcanzar los 20 centímetros de largo y pesar hasta 500 gramos. Son mascotas grandes y originales, que harán las delicias de los amantes de los caracoles.

Sin embargo, debes saber dos puntos negativos sobre ellos. El primero es que están catalogados como especie invasora, y si escapan de tu casa y llegan al campo o a zonas cultivadas, pueden convertirse en una pesadilla. Comen vorazmente fruta, arroz y muchos otros cultivos y dado lo prolíficos que son, ya que pueden fertilizarse a ellos mismos por ser hermafroditas, pronto se convertirán en una plaga. Por ello, jamás debes liberar un caracol africano en el campo ni permitir que escape de tu casa. Además, precisamente por estar incluídos en el listado de especies invasoras, el caracol africano está prohibido en países como España, por eso no pueden criarse ni venderse.

Otro problema es que el caracol gigante africano puede transmitir enfermedades, ya que puede albergar patógenos en su húmeda piel. Entre las enfermedades más graves que puede contagiar a los humanos el caracol africano está la meningoencefalitis, una infección de encéfalo y meninges debida a una infección vírica o bacteriana, o la presencia de bacterias dañinas como la aeromonas hydrophila, que puede infectar especialmente a las personas con un sistema inmunitario debilitado.

¿Qué te ha parecido nuestro post sobre el cuidado de los caracoles que tenemos como mascotas? Cuéntanos más abajo en los comentarios cualquier duda o experiencia que tengas sobre este tema, ¡te leemos!