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El periquito inglés

29/03/2021

El periquito inglés es una raza evolucionada del periquito australiano. Surgió en Inglaterra, donde los criadores de aves australianas hallaban mutaciones en algunos de estos pájaros, y tras muchos esfuerzos consiguieron crear su variante inglesa. Son animales de postura erguida, una cabeza grande y ancha, de dimensiones más grandes a las de los periquitos de origen. Pesan aproximadamente 45 gr y miden alrededor de 24 cm.

Esta fantástica ave cuenta con un plumaje muy voluminoso y brillante. Parecen arrogantes, aunque podría decirse que son periquitos majestuosos por su postura recta y alas siempre firmes. Es una raza delicada, la cual requiere asistencia en su reproducción. Existen pocos ejemplares de estos animalitos, por lo que ameritan un cuidado muy especial por parte de sus criadores.  Son por lo general pájaros costosos, pero que sin duda alguna vale la pena tener.

¿Cuál es la diferencia entre los periquitos australianos y los periquitos ingleses?

Pueden parecer el mismo, puesto que a simple vista, las tonalidades y manchas de su plumaje son iguales. Esto hace muy difícil notar las diferencias entre periquitos ingleses y periquitos australianos. Pero existen algunas variantes que hacen posible establecer su origen:

Periquito inglés

A diferencia del periquito australiano, el inglés tiene un cuerpo grande y mayor peso. Miden entre 24 y 25 cm y su peso, según su alimentación, puede variar entre los 45  y 60 gr.

Tienen cabezas más grandes, con ojos por lo general escondidos debajo de las plumas que surgen en su cabeza. Este plumaje es distintivo en los periquitos ingleses, pues es abundante y desordenado. Algo que los periquitos australianos no poseen, pues sus plumas superiores son bastante aplacadas.

Este tipo de periquitos posee un comportamiento muy tranquilo. Además tienen una esperanza de vida un tanto más larga, siempre que se les brinden los cuidados apropiados.

Periquito australiano

En tamaño, los periquitos australianos son mucho más pequeños que los ingleses. Estos ejemplares no superan los 18 cm y en cuanto a su peso, alcanzan entre 35 y 45 gr.

Poseen una cabeza redonda y pequeña. Tienden a ser mucho más inquietos que los periquitos de raza inglesa. Capturarlos resulta difícil, ya que intentarán correr y volar, picotean a quien lo intenta y chillan fuertemente antes de dejarse tomar.

¿Es posible cruzar a los periquitos ingleses con los australianos?

El cruce de periquitos ingleses y australianos si es posible, y de esto resultará un periquito con características más parecidas a las de la especie inglesa que a la australiana. Desarrollarán el tamaño y peso promedio del periquito inglés, aunque no serán tan grandes como los originales. Pueden presentar un cuerpo robusto, pueden ser intranquilos o muy dóciles. Todo dependerá del comportamiento que posean los periquitos utilizados en el cruce.

Ejemplar periquito inglés

Reproducción del periquito inglés

La reproducción de los periquitos ingleses es bastante precoz. Esta raza de aves no cuenta con una etapa de apareamiento estacional. Más bien comienza cuando existen las condiciones adecuadas para que ocurra. El ambiente favorable para ello requiere una buena temperatura, la cantidad de luz correcta, agua y comida en abundancia y un nido. Es entonces cuando los periquitos se sentirán dispuestos a comenzar su ritual para estimular a la hembra.

Las aves son muy sensibles a la luz, condición que hace necesario el acondicionamiento perfecto de su hábitat. Lo más recomendable para hacerle sentir cómodo, es permitir el acceso a la mayor cantidad de luz natural posible. Lo que será ampliamente beneficioso para su organismo y reproducción.

Conviene saber que, aunque a los 5 meses los periquitos ya se encuentran en capacidad para reproducirse, su cuerpo no se ha desarrollado lo suficiente para tal actividad. Al proporcionarles una alimentación correcta, acompañada de buenas condiciones para vivir, los periquitos ingleses pueden iniciar la reproducción a los 8 meses. Es importante tener muy en cuenta el punto anterior, puesto que las hembras, al comenzar una puesta fuera de tiempo, detienen su propio desarrollo físico.

Estas son aves que requieren atención. Antes de permitir el emparejamiento, es conveniente contar con tiempo suficiente para dedicarse al control de cada pareja. Se necesita también un amplio espacio para la llegada de nuevas aves. Procurando además ofrecer la higiene necesaria para mantener a los periquitos saludables.

Conseguir una buena cría es posible al seleccionar las aves reproductoras. Para ello se requiere tomar en cuenta el tamaño de la cabeza, además la dirección de su plumaje y su calidad. La talla y peso de estas aves tiene mucho que ver en el resultado de su reproducción.

Al tener todas las condiciones para la reproducción

La alimentación de las aves reproductoras debe ser rica en vitaminas y aminoácidos. Es importante evitar las altas dosis de vitamina A y reemplazarlas por vitamina E para influir positivamente en la reproducción. Para facilitar la pisa, las plumas de los órganos reproductores deben ser recortadas con mucha delicadeza, para permitir la fecundación de un buen número de huevos.

La puesta de huevos solo iniciará cuando exista un nido disponible. Si este es retirado, no se realizará la reproducción. Aunque es posible tener crías en cualquier época, lo mejor es evitar hacerlo en verano. El frio no es un problema para la crianza, pues las características físicas de estos animales ayudarán a proteger a sus pichones.