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Murió Capitan, el perro fiel que llevaba más de 10 años guardando la tumba de su dueño

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muere capitan perro que guardaba tumba de su dueño

Desde enero de 2007, un perro mestizo de pastor alemán vigilaba la tumba de su dueño en un cementerio de Córdoba, Argentina. A los 16 años de edad, ya enfermo, Capitán ha fallecido en el mismo cementerio en que velaba a su dueño.

La de Capitán, es una de esas historias de perros que te ponen los pelos de punta. Al más puro estilo de Hachiko, este perro criollo nos ha dado una lección de lealtad,y amor del bueno. En 2005 Miguel Guzmán, un argentino vecino de Las Malvinas, trajo un perro negro mestizo a su casa, que ya era adulto, y pronto él y su hijo se encariñaron con él. Sin embargo, la felicidad no duraría mucho para esta familia, ya que en 2006 tristemente Miguel enfermó, fue ingresado en el hospital, y al poco tiempo murió.

Lo curioso del caso, es que este señor fue llevado al hospital donde estuvo ingresado en taxi desde su casa. Y después ya fallecido, fue conducido directamente al cementerio, situado a kilómetros de distancia. Todo esto ocurrió sin que Capitán, su perro, lo visitara estando enfermo, y menos aún viera en ningún momento el cuerpo de su dueño.

Pero lo extraño fue que, una vez enterrado Miguel, el perro desapareció de casa. Estuvo algunos meses fugado, sin que nadie supiera de su paradero. Hasta que un día, en marzo de 2007 la esposa de Miguel acudió a poner flores a su marido, en el cementerio Carlos Paz, y allí encontró a Capitán, tumbado al lado del nicho de su amo. 

El perro vivía allí desde enero de 2007, le contaron los guardeses del cementerio, y cada día a las 6 de la tarde, como si un reloj interior se lo dijese, Capitán se acostaba acurrucado al lado de la tumba de su dueño. Su viuda había intentado llevárselo a casa en varias ocasiones, pero el perro volvía a escapar, como si ya hubiese decidido que su lugar en el mundo, estaba junto al cuerpo de Miguel.

La historia tiene algo de sobre natural, porque nadie se explica como fué que Capitán logró averiguar que su dueño había fallecido, y menos aún cómo encontró la tumba. Tampoco se entiende de donde venía su determinación de velar a su amigo Miguel. Los trabajadores del cementerio aseguran que no era por el olor que Capitán localizó la tumba de su dueño, sino que fue a través del corazón, y que perro y dueño seguían comunicándose de alguna manera.

Y hoy, tras casi 11 años viviendo únicamente para recordar a su dueño, termina esta historia. Capitán, el perro fiel ha muerto, a los 16 años, en el mismo lugar en que cuidaba la tumba de su dueño.

Se dice que cuando dos seres se aman de verdad, el que primero fallece va a buscar al otro cuando a éste le llega la hora…

D.E.P Capitán, ya por fin podrás estar junto a quien más amabas, y a nosotros que conocimos tu historia, nos has dejado el más increíble ejemplo de lealtad y amor, más allá de la muerte.