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Una Gata Callejera mete a su gatito en casa de un hombre desconocido, y vuelve con más, uno tras otro.

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gatitos rescatados de la calle

Vincent estaba dentro de su casa, cuando soprendido vió como una gata entraba a través de la puertecilla abatible que tiene para dejar entrar y salir a su perro al exterior. La gata lo observó, y se marchó. Pero no pasó mucho tiempo hasta que la gata volvió, y lo que dejó al hombre pasmado, es que no venía sola. En la boca llevaba un gatito bebé de color negro. Lo dejó en el suelo, cerca del hombre, y se volvió a marchar.

El hombre, que no conocía a la gata, no daba crédito, y puso al gatito dentro de una pequeña caja de cartón. La gata después de un rato, entró de nuevo a través de la puertecilla, y está vez traía un segundo gatito. Así volvió a marcharse y entrar de nuevo, hasta que completó la mudanza, sin olvidar a ninguno de sus bebés, unos blancos, otro tricolor, y uno atigrado.

Depositó a todos los gatitos dentro de la cajita de cartón, que consideró “su nuevo y seguro hogar”. En unos minutos, aquel hombre pasó de no tener gatos, ¡a tener en casa una madre y 5 gatitos monos lindísimos!

La realidad es que Vincent es un amante de los animales, una buena persona, y de alguna manera la gata lo intuyó. Y su instinto no le falló, la llevó hasta la persona indicada. Vincent ofreció cobijo, comida y agua a la madre, y durante los siguientes días difundió su caso, y llamó a varias sociedades protectora de animales que pudieran encontrar un hogar de acogida para esta gran familia.. Finalmente el grupo de rescate Friends for Life atendió su petición, y se hicieron cargo del caso, buscando un buen sitio para ellos.

gatitos callejeros rescatados
Fotografía de Friends for Life.

Los gatitos crecieron en una casa de acogida, junto a su madre durante tres meses, y una vez listos, ahora están a la espera de encontrar un hogar definitivo. Ahora son gatos felices, muy cariñosos y tranquilos. La historia de estos gatitos callejeros no podría tener un final más perfecto. Y pensar que todo comenzó con la corazonada de una mamá gata… 🙂