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Desvocalizacion en perros y collares eléctricos, 2 Métodos sádicos antiladridos

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Hoy vamos a hablar de dos métodos sádicos para lograr que un perro no ladre, la desvocalizacion en perros o desvocalización canina, que consiste en cortar las cuerdas vocales a un perro y el uso inadecuado de collares antiladridos por descargas eléctricas. ¿Los habías escuchado antes? Si no, atento a este post, en el que intentamos concienciar sobre lo nefasto que resulta crear sufrimiento innecesario a un amigo.

Hablemos de desvocalizacion en perros y collares antiladridos. Que corra la voz!:

1) Desvocalización en perros (desvocalización canina):

También llamada «suavizado del ladrido» (bark softening). La «desvocalización» es un bonito eufemismo para decir «cortar las cuerdas vocales de un perro«.  Es como si castran a un hombre y dicen que le han practicado una bonita e inofensiva «desgametización»…WTF?? No, no cuela. Queridos alquimistas del lenguaje, poner nombres bonitos a las cosas feas no las convierte en bonitas.

Qué es la desvocalización canina: es una intervención quirurjica practicada por veterinarios (si, de todo hay en la viña del Señor) llamada técnicamente cordectomía, que consiste en operar para cortarle o extirparle las cuerdas vocales al perro y que deje de emitir ladridos en su tono normal. Se puede llevar a cabo desde la boca del perro, pero esto no la convierte en menos sádica. -Hay que decir que no todos los veterinarios se prestan a llevarla a cabo, muchos simplemente se niegan aunque su cliente se lo pida. Esos son los veterinarios que nos gustan! 😉

¿Es legal cortar las cuerdas vocales a un perro para que no pueda ladrar? Si, desafortunadamente en muchos países como España o Estados Unidos aún es legal esta práctica.

¿Por qué decimos que la desvocalización de los perros es sádica e inhumana? Estamos en contra de la desvocalización canina porque tiene muchos inconvenientes, y desde luego causa mucho mas sufrimiento que el «bien» que pueda derivarse de ella.

INCONVENIENTES REALES DE LA DESVOCALIZACIÓN DE PERROS:

  • La desvocalización en perros les causa sufrimiento físico, y no poco. Operar en la zona de la garganta es muy muy molesto. Las personas que han tenido enfermedades en la garganta como un cáncer por ejemplo, y han tenido que ser intervenidas lo saben bien. No es una zona «sin más» como que te operen un dedito, toda la zona aledaña a las cuerdas vocales es muy sensible, molesta y causa un gran trastorno a quien se debe someter a una intervención en ese lugar.
  • Muchas veces los perros operados de las cuerdas vocales tienen problemas al comer y el simple hecho de tragar les puede suponer un reto. Muchos tienen arcadas y tosen al comer pero hay riesgos mayores y reales que les pueden suceder, como llegar a ahogarse al comer o que se introduzca líquido en sus pulmones por vomitar repetidamente.
  • La operación de desvocalización canina debe hacerse con anestesia general, y como todas las intervenciones en las que el paciente es «dormido del todo» tienen un riesgo. Si algo va mal, el perro se puede quedar en la mesa de operaciones, así de simple. No es como llevar a tu perro a cortarse el pelo!
  • Muchas veces surgen complicaciones al cabo de meses o años y nuevas intervenciones son necesarias, por ejemplo para reparar tejido cicatrizado que puede bloquear el paso del aire.  Este es sólo un ejemplo de una posible complicación derivada de la primera operación (la de»desvocalización canina»).
  • Cortar las cuerdas vocales a un perro no acabará con su emisión de sonidos del todo. No es que el perro se quede mudito de repente, sino que sigue haciendo algunos ruidos que son bastante desagradables porque son tipo «tos seca» o como si alguien enfermo tratase de hablar sin lograrlo. Eso en sí mismo desagradable de escuchar, sobre todo si eres alguien empático porque sientes como que el perro «quiere y no puede» ladrar.
  • Parte del tejido extirpado puede regenerarse tras la operación, con lo cual a veces es necesaria una segunda intervención quirúrjica para «rematar» la faena.
  • La voz ha sido un gran logro de la evolución. Poder emitir sonidos para comunicarse es un lujo, y así debemos verlo. Los humanos no somos los únicos que emitimos sonidos con significado. Muchísimos animales tienen la misma suerte, y desde luego perros y gatos están entre ellos. Imagínate pasar una semana entera sin poder hablar con nadie, sin gritar, sin sollozar, ¿sería terrible para ti, verdad? Pues para un perro también lo es. Los perros tienen un mundo interior, igual que nosotros y necesitan sus herramientas de comunicación con el mundo exterior para expresarse, entre ellas, el sonido!! Así que no hay que arruinar parte de la capacidad de comunicación de un perro.
  • Si un perro desvocalizado se pierde, está herido, queda atrapado en un lugar, cae a un agujero, etc y trata de alertar para que lo salven… nadie lo escuchará. Nadie sabrá donde está y nadie podrá ayudarlo. Cortar las cuerdas vocales deja al perro indefenso.

Si no te lo crees, echa un vistazo a este video de un perro que ha sufrido desvocalización canina:

¿Como se podría acabar con esta práctica inhumana?

1. Mediante leyes que prohiban expresamente que se extirpen las cuerdas vocales a los perros a menos que haya una razón de peso (que la vida del perro corra peligro o algo así).
2. Concienciando a la población del sufrimiento que provoca esto a sus perros y haciéndoles entender que hay otras alternativas eficaces   para que un perro no ladre y desde luego son muchos menos invasivas y terribles para el perro.
3. Los veterinarios que se prestan a realizar este tipo de intervenciones deberían dejar de hacerlo de manera voluntaria. Supuestamente han elegido esa carrera porque aman a los animales, ¿no? Desde luego si yo me entero de que el veterinario al que voy realiza estas intervenciones, dejaría de ir inmediatamente.

2) Collares anti ladridos por descargas eléctricas en niveles altos de estimulación:

Los collares anti ladridos por electricidad son un collar normal con una pequeña cajita adherida que lleva dos electrodos (como dos pequeños cuernitos) que apuntan directamente al cuello del perro. Lo que hacen esos collares es emitir un electro-shock cuando el perro sobrepasa ciertos decibelios con su ladrido o cuando el dueño acciona un control remoto  a voluntad. Es así de simple:

  • el perro ladra
  • el collar detecta el sonido más la vibración (para evitar falsos «positivos»)
  • le cae una descarga eléctrica al perro.

Estos collares llevan una ruedita muy importante, porque sirve para seleccionar el nivel de fuerza de la descarga eléctrica. Los fabricantes dirán, bueno, es una descarga pequeña y controlada que casi no duele… Y así es, siempre y cuando la ruedita «moduladora» del collar eléctrico anti ladrido se use en posiciones bajas. Es decir, si vas a usar esto, utiliza sólo los niveles de descarga eléctrica más bajos que tenga el collar. No es mala idea probarlo en nuestra propia mano para ver la intensidad de la señal eléctrica.

Veamos un ejemplo tomando un video de youtube en el que un chico americano bastante «musculitos» va probando en su propio cuello todos los niveles de intensidad del collar antiladridos (del uno al 8), y dice:

  • nivel 1: no le dolió y casi ni lo sintió
  • nivel 3: esté ya sí le dolió un poco
  •  nivel 5: duele y le hace pegar un bote
  • nivel 8: tambien da un bote y dice que el dolor es fuerte, le va por todo el cuello y la parte superior del pecho y no desaparece de inmediato, sino que el dolor persiste unos segundos tras la descarga -y esto a pesar de sus músculos, que llego a ser yo y doy un bote que aún me estais buscando…

Yo personalmente nunca he usado este tipo de collares, no me gusta mucho el concepto en sí, pero comprendo que usarlos con niveles bajos de «descargas» no es ninguna tortura y puede ser útil para adiestrar a un perro en según que casos. Niveles bajos de un collar antiladridos de buena calidad sirven de aviso o señal en el adiestramiento, y niveles altos son sádicos, simple y llanamente. Mirad lo que pasa si a alguien se le va la mano con los niveles. En este otro video, unos cuantos humanos pasan una tarde tontuna probando un collar eléctrico antiladridos. Y viéndoles se puede decir que según a que nivel se use, …indoloro precisamente no es:

 

Conclusión: nada justifica la salvajada de cortar las cuerdas vocales de un perro para que «ladre más suave» y tampoco se deben usar los collares eléctricos anti ladrido en las posiciones fuertes porque sí hacen daño. 

Logar que un perro no ladre depende de muchos factores, principalmente su raza y la socialización y educación que ha recibido y recibe. Si tienes muchos problemas con los ladridos de un perro, es mejor consultar a un adiestrador o etólogo. Y en última instancia, si alguien de verdad no soporta los ladridos de un perro… ¿por que no tener una mascota que directamente no ladre, como un conejo o algo así?